La mochila de emergencia en Chihuahua es una medida de prevención ante desastres naturales y fenómenos meteorológicos, no una señal de que se avecine una crisis mundial, aclaró Luis Corral Torresdey, coordinador estatal de Protección Civil.
El funcionario explicó que las autoridades de protección civil, tanto federales como estatales, mantienen estas recomendaciones durante todo el año. Su importancia se reforzó después de los sismos de 2017, junto con la elaboración de un plan familiar para responder a contingencias.
Las campañas suelen cobrar mayor fuerza en septiembre y durante los cambios de temporada, cuando pueden presentarse lluvias, vientos intensos o bajas temperaturas. Las amenazas varían según la región: pueden incluir actividad sísmica o volcánica, precipitaciones fuertes y frío extremo.
Ante alertas difundidas por acontecimientos internacionales, Corral Torresdey descartó que exista una advertencia específica por una emergencia mundial. Indicó que las recomendaciones forman parte del trabajo preventivo habitual de los tres órdenes de gobierno.
Para los hogares de Chihuahua, sugirió incluir en la mochila un botiquín con vendas, gasas, desinfectante y los medicamentos que necesiten las personas con enfermedades o tratamientos específicos.
También recomendó guardar alimentos no perecederos, como atún y sardinas enlatadas, galletas, sopas instantáneas y frutas deshidratadas. La previsión de agua es de dos litros por persona.
Los suministros deben cubrir las necesidades familiares durante 72 horas. Por ello, planteó que cada integrante tenga una mochila individual.
La lista puede completarse con linternas y baterías, así como dispositivos recargables y sus cables y cargadores. Corral Torresdey reiteró que prepararse busca fomentar la prevención familiar, no alarmar a la población.



