Las elecciones intermedias de EE.UU. dejaron a los demócratas al frente de la Cámara de Representantes y el Senado, en una derrota para el partido del presidente Donald Trump. El resultado refleja el descontento de votantes por la economía, el costo de la gasolina y la guerra con Irán.
La oposición superó los 218 escaños necesarios para obtener la mayoría en la Cámara baja. También ganó contiendas senatoriales en estados disputados y obtuvo triunfos en Iowa y Ohio, según los resultados descritos en la información electoral.
Entre las victorias destacadas, Jon Ossoff consiguió la reelección al Senado por Georgia. En Texas, James Talarico derrotó a Ken Paxton en la contienda por la Cámara alta, mientras Gina Hinojosa ganó la gubernatura y se convirtió en la primera latina en ocupar ese cargo en el estado.
Los demócratas también lograron avances en Carolina del Norte, Kansas y Carolina del Sur. En Michigan, Abdul El-Sayed obtuvo un escaño en el Senado. La jornada dejó además victorias históricas para Byron Donalds en Florida, Keisha Lance Bottoms en Georgia y Deb Haaland en Nuevo México, de acuerdo con la nota electoral.
Trump reconoció que estaba dispuesto a aceptar el resultado. En una publicación en Truth Social, afirmó: “¡Yo no aparecía en la papeleta y, si hubiera aparecido, habríamos ganado CON UNA VICTORIA APLASTANTE!”. También dijo que colaboraría con los demócratas, aunque anticipó que usaría el veto frente a sus iniciativas.
La derrota abre la puerta a que el Congreso, ahora bajo control demócrata, investigue a integrantes de la Administración. La nueva legislatura está prevista para iniciar el 3 de enero.



