Abdul El-Sayed, ganador de la contienda por un escaño de Michigan en el Senado de Estados Unidos, lanzó bromas contra Donald Trump y JD Vance durante su discurso. El político demócrata dijo que pronto podrán llamarlo senador.
Se dirigió primero a Vance, vicepresidente electo, quien deberá tomarle juramento en enero. “JD, habibi, hay una deliciosa ironía en el hecho de que estés constitucionalmente obligado a tomarme juramento en enero”, expresó entre risas y aplausos.
El-Sayed también aludió a la rivalidad deportiva entre la Universidad de Michigan y Ohio State, donde estudió Vance: “Wolverine uno, Buckeyes cero”.
Luego respondió a Trump, quien durante la campaña alteró de manera despectiva el nombre de El-Sayed, llamándolo “Mohammed Ed-Sayed”. “Donald, mira, sé que te cuesta pronunciar mi nombre, así que, cuando JD me tome juramento, puedes llamarme simplemente ‘senador’”, dijo.
El-Sayed es epidemiólogo y de ascendencia egipcia. Trump lo atacó durante la campaña; entre otras cosas, pidió instalar un detector de metales en el Senado si el demócrata ganaba el escaño. También lo vinculó con los Hermanos Musulmanes sin presentar pruebas y lo llamó “yihadista”.
En respuesta a los ataques sobre su identidad y religión, El-Sayed sostuvo: “Mi nombre y mi fe no son la razón por la que no puedes pagar la gasolina; no son la razón por la que no puedes pagar la compra, ni el alquiler, ni la hipoteca; no son la razón por la que no puedes ir al médico”. Ha repetido ese argumento en actos de campaña, al contrastar las críticas de Trump con las preocupaciones económicas de los votantes.
Nacido en Michigan el 31 de octubre de 1984, El-Sayed creció con su padre, Mohamed El-Sayed, ingeniero de origen egipcio que emigró a Estados Unidos para cursar un doctorado en la Universidad Estatal de Wayne, en Detroit, y con su madrastra, Jackie, también ingeniera.
El demócrata ha criticado el conflicto con Irán, la ofensiva israelí en Gaza y el apoyo militar estadounidense. Haley Stevens, a quien venció en las primarias, le retiró su respaldo por diferencias sobre Israel y apoyó al republicano Mike Rogers en la recta final de la campaña.
El presidente escribió que El-Sayed “odia a los judíos y odia a los negros. No se preocupen, también odia a los blancos”.
El-Sayed no se identifica como socialista ni pertenece a Socialistas Democráticos de Estados Unidos. Recibió el respaldo de Alexandria Ocasio-Cortez, quien destinó un millón de dólares a su campaña, y del senador independiente Bernie Sanders.
Se describe como capitalista y defiende regular monopolios y oligopolios. “Soy un capitalista que comprende que el país debe garantizar la atención sanitaria; quien diga que eso es anticapitalista, en realidad no entiende cómo funciona el capitalismo”, ha afirmado.



