El Senado aprobó el paquete fiscal para 2027, que autoriza al Ejecutivo a contratar hasta 1.7 billones de pesos de deuda interna. La medida generó cuestionamientos de legisladores de oposición durante una sesión de poco más de cuatro horas.
La senadora panista Guadalupe Murguía sostuvo que el endeudamiento cubriría la diferencia entre ingresos y gastos, incluidos intereses de créditos anteriores. También señaló que el costo financiero de la deuda superaría la inversión física productiva prevista, de 1.02 billones de pesos.
En el debate, Murguía afirmó que la deuda pública debería destinarse principalmente a inversión productiva, como escuelas, hospitales, carreteras, agua, electricidad y seguridad.
La discusión incluyó el aumento del Derecho de No Residente (DNR), que pasaría de 983 a 1,158 pesos. La panista Mayuli Latifa Martínez llevó 20 kilos de sargazo a la tribuna y advirtió sobre el impacto que, a su juicio, el incremento podría tener en el turismo de Quintana Roo.
El senador del Partido Verde Jorge Carlos Ramírez Marín pidió sin éxito que el cobro del DNR se mantuviera sin cambios.
Morena incorporó una reserva para establecer incentivos fiscales a las industrias automotriz y gasolinera. La modificación implicaría devolver la Ley de Ingresos a la Cámara de Diputados para que realice el ajuste correspondiente.
Las bancadas también cruzaron críticas por el endeudamiento y la política tributaria. Legisladores del PAN colocaron en sus escaños carteles que comparaban la deuda en distintos periodos. El morenista Manuel Huerta Ladrón de Guevara rechazó en tribuna las acusaciones de que el Gobierno busca endeudar al país al máximo.
Por Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales cuestionó que la propuesta, dijo, aumente la carga para quienes ya pagan impuestos, en vez de distribuirla de manera equitativa.



