Richard Leiter Johnston III, estadounidense de 35 años, murió el 19 de abril en un accidente en la Sierra Tarahumara. Antes de llegar a Chihuahua, tuvo una carrera militar y de inteligencia con despliegues en Afganistán y otros puntos de Medio Oriente, África y Asia Oriental.
El periodista Ioan Grillo difundió datos sobre su trayectoria en X. Johnston alcanzó el grado de capitán en el Ejército de Estados Unidos y, según esa información, pasó después a la Rama Terrestre de la CIA, conocida como Ground Branch.
Servicio en Afganistán y Asia
Nacido el 30 de noviembre de 1990 en Washington, D.C., Johnston se graduó en 2013 de la Universidad de Virginia. Estudió Historia y chino mandarín, según su semblanza biográfica y registro funerario.
En 2016 fue jefe de pelotón de la 25 División de Infantería durante la operación Freedom’s Sentinel en Afganistán. La semblanza publicada por Murphy Funeral Homes, en Arlington, Virginia, señala que participó en labores antiterroristas y en la capacitación de fuerzas de seguridad afganas.
Después completó el curso de calificación de las Fuerzas Especiales y obtuvo la boina verde. Como comandante del destacamento SFOD-A 1333, encabezó ejercicios conjuntos en el sudeste asiático y fue desplegado en Filipinas para colaborar con fuerzas locales contra organizaciones terroristas.
Su preparación incluyó cursos Ranger, de asalto aéreo, paracaidismo, caída libre militar y buceo de combate. También hablaba mandarín y aprendió español por cuenta propia, de acuerdo con la semblanza funeraria.
Registros de estancias y vehículos en Chihuahua
Johnston murió junto con John Dudley Black, de 44 años, y dos funcionarios mexicanos cuando la camioneta en la que viajaban cayó a un barranco y se incendió. El accidente ocurrió después de un operativo contra presuntos laboratorios de drogas.
En abril, The Washington Post informó, citando fuentes familiarizadas con el caso, que ambos estadounidenses trabajaban para la CIA y formaban parte de una misión más amplia contra el narcotráfico en el hemisferio occidental.
La actividad de Johnston en Chihuahua también fue objeto de indagatorias ministeriales. Durante una audiencia del 18 de octubre, el Ministerio Público presentó registros de hospedaje que lo ubicaron en la capital desde octubre de 2025. Los documentos consignaron nuevas estancias del 21 al 31 de enero de 2026 y una reservación del 14 al 20 de abril.
La fiscalía presentó además contratos de dos Volkswagen Jetta rentados a nombre de Johnston. Según los datos expuestos ante el juez, la geolocalización de los vehículos registró visitas y estancias prolongadas cerca de las oficinas de Operaciones Estratégicas del Complejo Estatal de Seguridad Pública.
Los registros lo situaron en instalaciones vinculadas con operaciones de inteligencia antes del despliegue en el rancho El Pinal, en el municipio de Morelos. El Ministerio Público también expuso que los estadounidenses participaron en un operativo policial del 19 de marzo en Nonoava y San Francisco de Borja.
La investigación señaló contactos con Guillermo Arturo Zuany Portillo, entonces fiscal de Operaciones Estratégicas y Antisecuestro. En sus oficinas, presuntamente, los estadounidenses recibieron armas largas antes de dirigirse al operativo de abril.
Las autoridades mexicanas investigaron bajo qué condiciones personal estadounidense se incorporó a acciones tácticas de corporaciones estatales. El caso dio lugar a procedimientos penales contra exfuncionarios de la Fiscalía del Estado.



