InicioEspectáculosGuillermo del Toro recuerda los retos detrás de «El laberinto del fauno»

Guillermo del Toro recuerda los retos detrás de «El laberinto del fauno»

Guillermo del Toro recordó las dificultades del rodaje de El laberinto del fauno durante el Festival Internacional de Cine de Morelia, donde la película volvió a presentarse por su 20 aniversario. El cineasta dijo que llegó a perder un kilogramo al día mientras filmaba, aunque después logró recuperarse.

La cinta, que el director considera una declaración de principios dirigida especialmente a los jóvenes, forma parte de las cinco películas favoritas de su propia filmografía. Del Toro explicó que su valoración también depende de la experiencia personal de cada producción: hacer una película puede implicar años lejos de la familia y atravesar momentos difíciles.

Describió el rodaje como el segundo más complicado de su carrera. Según relató, el financiamiento estuvo en riesgo varias veces y hubo conflictos con productores en España, además de incendios forestales en la zona de Guadalajara, España. También enfrentaron restricciones para usar fuego y munición de utilería en una historia bélica, así como problemas migratorios y fiscales.

Esas limitaciones llevaron al equipo a buscar recursos visuales alternativos. Del Toro contó que, junto con el director de fotografía Guillermo Navarro, recreó la luz de las explosiones con iluminación, aire, lodo y vapor durante la noche. El resultado, dijo, adquirió un aspecto mágico que superó la idea original.

Para el director, los obstáculos pueden orientar las decisiones creativas. Sostuvo que cada película encuentra sus propias soluciones y que el trabajo de quien dirige consiste en hallar una respuesta sencilla y eficaz a cada problema.

En el diseño de criaturas, añadió, el objetivo es que el público las perciba como seres vivos y no como una demostración de maquillaje o de una idea estética. Recordó que el Hombre Pálido tuvo varias versiones antes de llegar a su forma definitiva. También relató que, para presentar al fantasma infantil de El espinazo del diablo, filmó algunos movimientos en reversa y proyectó luego las imágenes para darles una apariencia inquietante.

Del Toro participó en actividades del festival, incluida una clase magistral ante mil 200 personas en el Teatro Morelos. Aunque tenía poco tiempo, se detuvo a saludar a seguidores y a tomarse fotografías y firmar autógrafos. También preguntó por una heladería local.

En la presentación conmemorativa, el director recibió la Medalla Filmoteca UNAM y un reconocimiento a su trayectoria. Lo acompañaron Ivana Baquero, protagonista del filme, Guillermo Navarro y la productora Bertha Navarro.

Baquero afirmó que la película marcó el paso de la actuación como pasatiempo a su profesión. Dijo que trabajar con Del Toro fue “un parteaguas muy liberador” y que la experiencia le permitió hacer lo que quería.

Navarro recordó los riesgos asumidos durante la producción: “Apostamos y ganamos”. Bertha Navarro, por su parte, señaló que en las películas de Del Toro “el verdadero monstruo siempre es el humano” y vinculó esa mirada con el fascismo y los hechos que aparecen en las noticias.

Durante el encuentro, Del Toro también expresó tristeza por lo que consideró una pérdida de avances sociales y por el impacto en las nuevas generaciones. “Me duele ver que le fallaron a las generaciones que vienen”, dijo.

NOTAS RELACIONADAS
Publicidad
Software de monitoreo de medios para gobiernos y campañas. Inteligencia de medios para comunicación social en gobiernos mexicanos La Sala de Prensa es un SaaS para gobiernos, campañas y equipos de comunicación que convierte noticias, medios y narrativas en indicadores, alertas, reportes ejecutivos y decisiones operables.
Publicidad

ULTIMAS NOTICIAS