El choque de trenes en Toledo dejó 30 personas muertas, de acuerdo con el balance citado por el presidente de Castilla-La Mancha. Dos convoyes de alta velocidad que viajaban de Madrid hacia Sevilla colisionaron por la mañana, informó ADIF.
El impacto ocurrió entre Urda y Los Yébenes. Un tren golpeó la parte trasera de otro que estaba detenido; dos vagones descarrilaron. Las autoridades dijeron que aún no se conoce la causa.
La colisión involucró unidades de RENFE e IRYO. Esther Padilla, vocera regional, señaló que el tren de RENFE llevaba 397 pasajeros y el de IRYO, 147. El servicio quedó suspendido entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía.
Rescate y atención a pasajeros
Los equipos de emergencia concentraron sus labores en los dos vagones más dañados. La ministra de Sanidad, Mónica García, informó a TVE que las personas heridas eran trasladadas a hospitales de la zona.
“Fue un impacto a alta velocidad, así que esperamos que esto sea una tragedia”, declaró García.
El alcalde de Urda, Manuel Galán, dijo a TVE que Protección Civil pidió al ayuntamiento preparar un pabellón deportivo para recibir a pasajeros heridos. Una brigada militar se sumó a bomberos, policías y personal de emergencia. Ambulancias y helicópteros trasladaron a personas desde el lugar; pasajeros ilesos fueron evacuados en autobuses.
IRYO informó que activó sus protocolos de seguridad y que colaboraba con las autoridades.
Reacciones oficiales y antecedente
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, suspendió su agenda. En X expresó estar “consternado ante el grave accidente ferroviario en Toledo” y manifestó apoyo a las víctimas y sus familias.
Los reyes Felipe VI y Letizia dijeron seguir la información sobre el accidente en Urda y enviaron sus condolencias a las familias de las personas fallecidas, además de expresar apoyo a los heridos. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, escribió: “Europa llora con ustedes”. La federación española de fútbol aplazó los 24 partidos de Copa del Rey previstos para ese miércoles.
El reporte también recuerda el choque ocurrido en enero en el sur de España, en el que murieron 45 personas. Un tren de IRYO descarriló y chocó con uno de RENFE que circulaba en sentido contrario. Fue el accidente ferroviario más mortífero del país desde el siniestro de 2013 que dejó 80 fallecidos.



