La cumbre Trump Xi cerró este viernes en Washington tras tres días de actividades oficiales. Donald Trump y Xi Jinping combinaron reuniones, ceremonias y mensajes de acercamiento, aunque los entendimientos económicos anunciados fueron limitados.
En la Casa Blanca, los mandatarios compartieron té en el Salón Rojo. Trump sostuvo que hubo “grandes pasos” y afirmó que los agricultores de Estados Unidos obtendrán beneficios. No detalló las medidas.
Xi definió el vínculo entre ambas potencias como una relación de “estabilidad estratégica basada en el respeto, la equidad y la reciprocidad”. También invitó a Trump y a la primera dama a visitar China.
El presidente chino anticipó nuevos encuentros con Trump durante las cumbres de APEC en China y del G-20 en Miami. Ambos gobiernos mencionaron la inteligencia artificial como una posible área de colaboración.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, indicó que los detalles de los acuerdos se divulgarán el lunes. Según Greer, los dos países excluyeron productos agrícolas, dispositivos médicos y algunos bienes de consumo de sus disputas comerciales.
El funcionario calificó ese esquema como “comercio controlado”. Trump destacó una posible ampliación del acceso de agricultores y ganaderos estadounidenses al mercado chino.
La agenda incluyó desfiles aéreos, recorridos y una cena de Estado. La visita terminó en los Archivos Nacionales, donde Trump y Xi revisaron la Declaración de Independencia, la Constitución y la Carta de Derechos.
Taiwán mantuvo un lugar central en la conversación. Xi pidió tratar el asunto “con prudencia” y reiteró su rechazo a la independencia de la isla. Washington mantiene una política de no apoyo a esa independencia y es el principal proveedor de armas defensivas para Taipéi.
La evolución de los compromisos será relevante para los mercados globales y las cadenas de suministro que conectan a México con Estados Unidos y Asia.

