La destitución de Manuel Tovar fue anunciada el 24 de septiembre por la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández. El gobierno atribuyó la decisión a la participación del entonces canciller en una sesión del Escudo de las Américas sin aviso previo a la mandataria.
El encuentro se realizó el 22 de septiembre en Nueva York, en actividades paralelas a la Asamblea General de la ONU. Fue convocado por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y contó con la presencia del presidente Donald Trump.
Según el comunicado de la Presidencia costarricense, Tovar no informó a Fernández sobre su asistencia. El Ejecutivo sostuvo que esa omisión impidió la presencia de la presidenta y representó un daño de carácter estratégico.
Mientras se efectuaba la reunión, Fernández se encontraba en Bogotá, Colombia, para un encuentro con el presidente Abelardo de la Espriella. La visita estuvo enfocada en la cooperación contra el crimen organizado y el narcotráfico.
La administración de Costa Rica considera al Escudo de las Américas un mecanismo de coordinación en seguridad. Los participantes expresaron su intención de aplicar sanciones conjuntas contra 24 organizaciones criminales de la región.
Indiana Trejos, ministra de Comercio Exterior, fue designada canciller interina. La salida de Tovar se produjo mientras encabezaba la delegación costarricense ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En su reacción pública, Tovar agradeció a Fernández por haberlo integrado al gabinete y evitó confrontar la decisión.

