La protección del lobo mexicano y del lobo gris en Estados Unidos podría revisarse tras una propuesta de la administración de Donald Trump. La medida está contenida en una orden ejecutiva que aún requiere evaluaciones técnicas y posibles ajustes legales.
El documento señala que el inventario ganadero estadounidense está en su nivel más bajo en 75 años. También indica que la demanda de carne de res aumentó cerca de 10% durante la última década.
Trump sostiene que la ganadería es relevante para la seguridad alimentaria. Por ello, plantea respaldar a productores ante casos de depredación.
La orden encarga al secretario del Interior determinar si las dos especies cumplen las metas de recuperación previstas por la Ley de Especies en Peligro de Extinción, conocida como ESA.
Si la revisión concluye que ya no necesitan la misma salvaguarda, podría abrirse un procedimiento para retirarlas de la lista de especies amenazadas o reducir su nivel de protección.
Además, contempla una recomendación legislativa para modificar la clasificación de los animales. A los estados les solicita revisar sus reglas de protección y las disposiciones sobre la captura letal de lobos.
Los departamentos del Interior y de Agricultura deberán actualizar la atención de denuncias por depredación. El propósito es resolver con mayor rapidez los casos atribuidos a estos cánidos.
La propuesta también prevé revisar las condiciones para autorizar la eliminación letal de lobos cuando impliquen un riesgo para personas o ganado doméstico.

