La amenaza de Trump a Irán marcó este martes su participación ante la Asamblea General de la ONU. El presidente de Estados Unidos afirmó que Teherán debe alcanzar un acuerdo con Washington o enfrentar consecuencias militares más graves.
Desde la tribuna, Trump formuló una disyuntiva sobre el futuro de la República Islámica. Dijo que podría haber un pacto que permitiera reconstruir el país o una acción para “arrastrarlos al infierno sin posibilidad de supervivencia”.
El mandatario señaló que su gobierno ofreció cooperación económica a cambio de que Irán abandonara su programa nuclear y el respaldo al terrorismo. También sostuvo que esa propuesta fue rechazada.
Tras el discurso, Trump informó que funcionarios estadounidenses e iraníes se reunieron durante tres horas en la sede de la ONU. Describió el encuentro como “muy bueno” y anticipó otra reunión próximamente.
En otro tramo de su intervención, el presidente estadounidense habló de América Latina y el hemisferio occidental. Aseguró que su país no permitirá que las amenazas avancen en la región y que recurrirá, si lo considera necesario, a su “poderío militar sin igual”.
Trump vinculó esa postura con su política contra los cárteles del narcotráfico, a los que su administración designó como organizaciones terroristas. También mencionó operaciones contra presuntas embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico.
Para Chihuahua, frontera con Estados Unidos, los anuncios sobre seguridad regional tienen relevancia por la cooperación binacional contra el tráfico de drogas y armas. Sin embargo, el discurso no detalló medidas específicas para México ni para la entidad.
La intervención ocurrió durante el debate anual de la ONU, donde también hubo llamados a la cooperación internacional. Luiz Inácio Lula da Silva cuestionó la parálisis del Consejo de Seguridad, mientras Emmanuel Macron alertó sobre el riesgo de una “ley de la selva”.

