Una red de cocaína en Filadelfia fue acusada a nivel federal por autoridades de Estados Unidos. La investigación señala que habría obtenido más de 17 millones de dólares, equivalentes a unos 350 millones de pesos.
El fiscal federal del Distrito Este de Pensilvania, David Metcalf, informó sobre el caso. La acusación identifica a Gregory Jones y Edward Basley como presuntos dirigentes de la operación.
Según el expediente, ambos mantenían al menos dos viviendas en Filadelfia para almacenar cocaína. Jones también habría usado otra propiedad para guardar droga y dinero procedente de su distribución.
Las autoridades sostienen que los cargamentos llegaban desde México en tráileres. La fuente de suministro sería un cártel mexicano no identificado en los documentos difundidos.
La acusación federal establece que Jones mantenía contacto frecuente con una fuente en México. Los envíos de varios kilos habrían recorrido rutas desde la frontera entre Texas y México hasta el área de Filadelfia.
Entre las evidencias figura el aseguramiento de 89 kilos de cocaína. El decomiso ocurrió el 27 de marzo de 2026, durante una revisión de tránsito en Knoxville, Tennessee.
El FBI encabezó las pesquisas junto con otras corporaciones. La agencia obtuvo evidencia mediante intervenciones de teléfonos y mensajes recuperados de equipos asegurados, de acuerdo con el caso.
Jones y Basley fueron detenidos el 30 de julio de 2026. En total, 10 personas enfrentan señalamientos por la presunta conspiración.
La investigación también señala que los dos presuntos líderes usaban FaceTime para comunicarse. Una conversación incorporada al expediente trata sobre el traslado de un cargamento hacia Texas.
Metcalf afirmó que la investigación continúa abierta y anticipó más arrestos. Jones y Basley tienen condenas previas por delitos de tráfico de drogas y podrían enfrentar prisión de por vida si son declarados culpables.

