La operación económica contra Irán anunciada por Donald Trump contempla cerrar rutas de financiamiento y respaldo comercial hacia la República Islámica.
El presidente de Estados Unidos informó el miércoles 19 de julio, mediante Truth Social, que impulsará medidas contra mecanismos usados para sostener los flujos financieros hacia Teherán.
Trump afirmó que Irán dejó pasar un acuerdo que, según él, Washington había planteado. “Nadie le habría brindado una mejor oportunidad (…) que yo”, escribió.
También advirtió consecuencias económicas para países cuyas instituciones financieras, empresas, organismos gubernamentales o aeropuertos brinden apoyo a Irán.
El mandatario señaló como objetivos el contrabando de petróleo, las líneas de intercambio, transferencias de efectivo, casas de cambio, registros de buques y empresas fachada.
“Todo esto debe terminar AHORA”, expresó Trump en su publicación.
Además, sostuvo que la Armada, Fuerza Aérea y fábricas militares iraníes quedaron diezmadas tras ataques recientes. Aseguró que la economía iraní está arruinada y pidió a gobiernos aliados sumarse al aislamiento de Teherán.
Trump reiteró que Irán no tendrá un arma nuclear. Previamente, dijo que Washington y Teherán podrían retomar negociaciones en algún momento para poner fin a la guerra.
Al ser cuestionado en la Casa Blanca, afirmó que la situación en el estrecho de Ormuz era “muy buena” y que varios petroleros transitaban sin problemas. La declaración ocurrió después de que el alto el fuego bilateral firmado en junio expirara el lunes 17 de agosto.



