Las repatriaciones desde Estados Unidos sumaron 75 mil 750 mexicanos entre enero y mayo de 2026, de acuerdo con registros de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación.
Del total, 32 mil 040 personas, equivalentes al 42%, fueron trasladadas por vía aérea a aeropuertos alejados de la frontera norte. Entre los puntos de llegada figuran Tapachula, Villahermosa, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y Tulum.
Para Chihuahua, el dato es relevante porque Ciudad Juárez continúa entre los accesos de recepción. La estadística reporta que 9.2% de los connacionales retornó por Ciudad Juárez, Libertad.
La principal puerta de ingreso fue Puerta México Matamoros II, con 20.9% de los casos. Le siguieron el Aeropuerto de Tapachula, con 19.2%, y el Aeropuerto de Villahermosa, con 16.2%.
Nogales Uno concentró 8.3%; Ciudad Acuña, 7.6%; Tijuana Chaparral, 6.6%; el AIFA, 5.1%; Mexicali, 1.8%; y el Aeropuerto de Tulum, 1.7%.
Los registros indican que 66 mil 605 de las personas repatriadas fueron hombres adultos, cifra equivalente a 87.9% del total. Además, se contabilizaron 6 mil 392 mujeres, 8.4%, mientras que el resto correspondió a niñas, niños y adolescentes.
La Unidad de Política Migratoria reportó que 94% de las detenciones fue realizado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, conocido como ICE. Texas concentró 47.5% de esos casos, seguido de California, con 11.9%, y Arizona, con 10.3%.
El 24 de febrero de 2025, la Embajada de Estados Unidos en México informó que las personas mexicanas deportadas serían enviadas por aire hacia la frontera sur de México con Guatemala. La representación señaló entonces que la medida buscaba prevenir nuevos intentos de cruce irregular y reducir actividades ilícitas en la zona fronteriza.
Por otra parte, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, informó que durante 2026 llegaron a ese país 2 mil 284 mexicanos deportados desde Estados Unidos. Explicó que su ingreso fue bajo una condición de tránsito para retornarlos a territorio mexicano en menos de 24 horas, en coordinación con autoridades migratorias de México.
Arévalo sostuvo que esa operación no convierte a Guatemala en un tercer país seguro, ya que, afirmó, las personas no permanecen ni solicitan refugio en ese país.



