Ante la grave sequía y la falta de agua en la presa local, los agricultores del Valle de Zaragoza han recurrido a una innovadora técnica artesanal conocida como el “lápiz” para extraer agua de las capas profundas del subsuelo y salvar sus cultivos de sandía. Este método consiste en insertar un tubo de poco más de tres metros en la tierra, lo que les permite captar el agua que se encuentra a gran profundidad, una solución urgente ante las difíciles condiciones de este ciclo agrícola.
Rosa Ruiz, productora local, explicó que este es uno de los años más complicados debido a la escasez de lluvias y al bajo nivel de la presa. “El panorama es complicado, pero con este método esperamos poder salvar algo de nuestra cosecha”, comentó. Además, destacó que, debido a la falta de sandía local, un tráiler de Campeche llegó recientemente a Zaragoza para abastecer el mercado, pero el producto no cumplió con las expectativas de los consumidores.
La técnica del “lápiz” se ha convertido en una medida de emergencia que no solo busca salvar la producción de sandía, sino también otros cultivos que dependen del riego. Aunque los productores mantienen la esperanza de que este sistema artesanal les permita recuperar parte de la cosecha, reconocen la necesidad urgente de un apoyo institucional y políticas públicas que favorezcan un manejo eficiente del agua en la región.
El esfuerzo y la creatividad de los agricultores se han convertido en una carrera contrarreloj por salvar lo que aún se puede salvar, con la esperanza de que, a pesar de las adversidades, puedan obtener frutos de su trabajo en esta temporada tan desafiante.



