Sergio Mendoza conquistó los títulos mundiales mosca del CMB y la AMB al noquear a Ricardo Sandoval en el quinto asalto, en el Wintrust Arena de Chicago.
El sonorense derribó tres veces al campeón antes de que el réferi parara la pelea. Sandoval llegaba con siete triunfos consecutivos y defendía por primera vez los cinturones que obtuvo en julio de 2025 ante el japonés Kenshiro Teraji.
La victoria cambió el rumbo de Mendoza, quien en abril perdió por nocaut en el segundo asalto frente al tailandés Thanongsak Simsri. Aquella pelea, en Japón, fue por el campeonato FIB de las 108 libras.
Tras el combate, Mendoza dijo a DAZN que el peso había influido en sus resultados. “No soy un 108 libras, soy un 112 y en esta pelea lo vieron”, declaró. También afirmó que confiaba en su pegada en esa división.
El nuevo campeón dedicó el triunfo a su hermano, fallecido dos meses antes. Contó que viajó a Chicago sin familiares ni amigos, acompañado únicamente por su equipo de trabajo.
“Vine solo, sin familia y amigos, solo mi equipo y es todo, el enfoque y las ganas de sobresalir”, expresó. También reconoció la resistencia de Sandoval y el trabajo de su esquina.
Mendoza relató que la preparación implicó sacrificios y noches sin dormir. “Se siente muy bonito, pero no tengo palabras. Muchas gracias a toda la gente. Nos preparamos para ganar, mucho sacrificio, noches sin dormir por no poder comer, pero valió la pena”, dijo.
La oportunidad llegó después de que Oscar Collazo, rival inicialmente programado para Sandoval, se retirara por una lesión en una costilla durante su preparación.
Sobre sus siguientes pasos como campeón unificado, Mendoza no adelantó planes. “Voy a disfrutar la victoria con mi familia y mi equipo. Estoy en shock ahora”, respondió.



