El peso mexicano frente al dólar terminó la jornada del jueves con una pérdida de 0.23 por ciento. La demanda de activos considerados seguros aumentó tras nuevos ataques en Oriente Medio, aunque datos económicos de México limitaron el retroceso de la moneda.
El tipo de cambio cerró en 18.7134 pesos por dólar, de acuerdo con el Banco de México. La cotización avanzó 4.20 centavos frente al cierre anterior, de 18.6714 pesos. Durante la sesión alcanzó 18.8586 unidades, su nivel más alto desde septiembre del año pasado, y descendió hasta 18.6519.
La presión sobre los mercados se relacionó con ataques atribuidos a los hutíes de Yemen, aliados de Irán, contra el Ministerio de Defensa de Arabia Saudita en Riad, instalaciones de Saudi Aramco y un aeropuerto. Las noticias impulsaron los precios del petróleo y avivaron preocupaciones sobre la inflación global, favoreciendo al dólar.
También pesaron las expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos eleve nuevamente su tasa de interés antes de terminar el año para contener la inflación. Un aumento reduciría la ventaja que ofrece el diferencial de tasas a favor del peso mexicano.
En México, la inflación general anual llegó a 3.62 por ciento durante la primera quincena de octubre. El dato superó el 3.49 por ciento de la quincena anterior y el 3.60 por ciento que esperaban analistas. El resultado moderó las previsiones de un próximo recorte de tasas por parte del Banco de México.
Por otra parte, la tasa de desempleo se ubicó en 2.8 por ciento de la población económicamente activa en septiembre, informó el Inegi. Un año antes había sido de 3 por ciento.
Analistas señalaron que la inflación y el empleo redujeron las expectativas de un recorte de tasas de Banxico. Estos factores ayudaron al peso a recuperar parte de las pérdidas y estabilizarse cerca de 18.75 unidades por dólar.




