El regreso de María Corina Machado a Venezuela fue anunciado por la propia dirigente opositora en X. “Estoy aquí. Con ustedes”, escribió. Edmundo González Urrutia también confirmó su llegada y afirmó que “hoy es un día muy importante para los venezolanos”.
González Urrutia dijo que la dirigente vuelve para encabezar el proceso político opositor. Además, adelantó que él regresará pronto al país, con el propósito de que Venezuela avance “hacia la libertad”.
Machado acudió a la iglesia de Santa Rosa, en el estado Lara, para agradecer a la Divina Pastora. En un mensaje en X, expresó que se reencontraba con los venezolanos y con su tierra. Videos difundidos por su equipo la muestran entrando al templo entre seguidores; algunas personas lloraban y otras le gritaban: “Aquí está tu gente, María”.
La dirigente y su equipo no habían detallado cómo se realizó el viaje. El corresponsal de ABC David Alandete reportó que habría ingresado desde Colombia y que era su segundo intento por esa ruta y el noveno desde junio. También atribuyó el regreso a una operación diplomática en la que habrían participado varios países, con conocimiento de Estados Unidos.
Según el mismo reporte, en la administración del presidente Donald Trump hubo diferencias sobre permitir el retorno. Alandete señaló que legisladores de Florida presionaron a la Casa Blanca y advirtieron sobre el costo político de impedirlo, a pocos días de las elecciones del 3 de noviembre.
Machado salió de Venezuela en diciembre del año anterior para recibir el Premio Nobel de la Paz en Oslo. Antes de partir, permaneció en la clandestinidad durante casi un año, luego de denunciar fraude en las elecciones presidenciales de 2024. El Consejo Nacional Electoral proclamó ganador a Nicolás Maduro, sin publicar el detalle de los votos. La oposición sostiene, con copias de actas electorales, que el vencedor fue González Urrutia, candidato respaldado por Machado.
El equipo de la opositora había denunciado el mes anterior al menos siete impedimentos aéreos y marítimos para su regreso.
Consultado en Washington, Trump describió a Machado como “una mujer muy agradable” y dijo que esperaba que estuviera a salvo. Añadió que ella le había entregado su Premio Nobel.
El secretario de Estado, Marco Rubio, vinculó el retorno con conversaciones de reconciliación respaldadas por Estados Unidos. Afirmó que estas habían contribuido a la liberación de cientos de presos políticos y al regreso del exilio de cientos de figuras opositoras.
Rubio dijo que Washington espera que se respeten las libertades de todos los sectores políticos y que los actores respalden las conversaciones. Las calificó como una oportunidad para avanzar hacia elecciones libres y una democracia duradera.



