Autumn Kelso, bombera y paramédica en St. Pete Beach, Florida, fue reconocida por Guinness World Records como la mujer de menor estatura en esa profesión. Mide 147.32 centímetros y el récord se oficializó el 18 de enero de 2026.
Kelso lleva cinco años en el servicio. Antes trabajó en el sector corporativo; después, amistades que eran bomberos la animaron a incorporarse al departamento. En su labor atiende emergencias, conduce camiones, utiliza mangueras de alta presión y participa en ingresos a edificios incendiados.
El reconocimiento nació como una broma entre compañeros del cuartel. Uno de ellos buscó si existía una categoría relacionada con la estatura y encontró que Kelso podía postularse. Tras completar el procedimiento de medición, obtuvo el título. Según contó a Guinness, nunca imaginó que su carrera acabaría ligada a un récord mundial.
Su talla también puede ayudar en ciertas intervenciones. Sus compañeros la apodan “mono araña” porque puede trepar y pasar por espacios estrechos. Kelso explicó que suelen enviarla a revisar áticos o entrar por ventanas reducidas cuando la situación lo requiere.
La bombera sostiene que cumple las mismas funciones que el resto del equipo y que el trabajo exige preparación física y mental, sin importar la estatura. “Asume el riesgo. No dejes que otros definan tus límites”, aconsejó. También dijo que la profesión es difícil tanto para quien mide 1.47 metros como para quien alcanza 1.90.
El récord pone atención sobre la trayectoria de Kelso en el servicio de emergencias de St. Pete Beach, donde continúa trabajando. Su caso muestra cómo una característica física puede resultar útil en algunas tareas, sin reemplazar la preparación ni el trabajo coordinado del equipo.



