Andrés Manuel López Beltrán negó tener vínculos con Jorge Amílcar Olán Aparicio o con operaciones de huachicol fiscal. En un video difundido en redes sociales, calificó las acusaciones como una “guerra sucia” contra él, su padre, el expresidente Andrés Manuel López Obrador, y el movimiento de transformación.
El exsecretario de Organización de Morena atribuyó los señalamientos a grupos que, dijo, buscan recuperar privilegios. Mencionó a empresarios, propietarios de medios, periodistas y agencias estadounidenses, además de referirse a presiones geopolíticas.
“Todo esto está motivado por un interés político”, afirmó. También sostuvo que, a diferencia de quienes los acusan, él y su familia no poseen grandes fortunas, propiedades opulentas ni dinero en el extranjero. Negó tener socios, prestanombres o vínculos de complicidad, y afirmó que no se han presentado pruebas.
Sobre Olán Aparicio, López Beltrán rechazó tener relación con sus negocios o empresas. Aseguró que tampoco recomendó ni intercedió por personas o compañías para obtener contratos o recursos públicos. Dijo que conoció al empresario mediante amistades comunes y que la esposa de este fue compañera suya en la primaria. Añadió que ya había aclarado el tema en julio de 2024.
También negó cualquier participación en el contrabando de combustibles. Describió las acusaciones como intentos de vincularlo con delitos mediante testimonios que, según él, estarían condicionados.
El hijo del expresidente aludió a una entrevista transmitida por TV Azteca con un hombre detenido en Argentina y encarcelado por esos delitos. Según López Beltrán, esa persona lo mencionó sin presentar pruebas y agentes del FBI le ofrecieron protección e inmunidad a cambio de colaborar contra él, su padre y el Gobierno de México.
Por último, negó haber contactado, por teléfono o cualquier otro medio, a exfuncionarios de la Secretaría de Marina, como señalan versiones que lo relacionan con el caso.



