Alma Rosa Rojo, fundadora del colectivo Voces Unidas por la Vida, fue atacada a balazos en Culiacán, Sinaloa. Una de sus hijas también resultó herida durante la agresión.
Rojo viajaba con su hija en un Toyota Yaris blanco por la colonia Estela Ortiz de Toledo. Hombres armados interceptaron el vehículo y dispararon contra ambas mujeres. El automóvil presentó impactos en la carrocería y el parabrisas.
El hecho ocurrió cerca de la vivienda donde la activista reside con sus hijas y nietos. La Fiscalía General de Sinaloa informó que investiga de oficio un posible feminicidio en grado de tentativa. La autoridad considera la posibilidad de que el caso esté vinculado con su labor como buscadora.
La búsqueda de Miguel Ángel Rojo Medina
Alma Rosa Rojo busca desde 2009 a su hermano, Miguel Ángel Rojo Medina. Según su testimonio, él desapareció después de salir a comprar agua en garrafones.
Rojo ha relatado que recibió información de testigos sobre hombres que se lo llevaron de Pueblos Unidos, al sur de Culiacán. A partir de entonces comenzó su trabajo de búsqueda en cerros y zonas rurales, inicialmente con recursos básicos y después con técnicas forenses.
“Una vez me dijeron que a mi hermano lo habían dejado muerto en un cerro. He ido a buscarlo, pero nunca lo encontré”, declaró en una entrevista previa.
En 2012 fundó Voces Unidas por la Vida con respaldo de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Sinaloa. El colectivo reúne a más de 200 familias con personas desaparecidas.
También ha solicitado exhumaciones en panteones públicos de Culiacán, ante la posibilidad de que su hermano se encuentre entre personas no identificadas. La Fiscalía de Sinaloa reportó que en el panteón 21 de Marzo habría más de 850 personas sin identificar sepultadas.
Antecedentes de agresiones a buscadoras
El ataque contra Rojo es el segundo registrado contra mujeres buscadoras de Voces Unidas por la Vida en 11 años. Sandra Luz Hernández, quien buscaba a su hijo Édgar García Hernández, fue asesinada el 12 de mayo de 2014 en la colonia Mazatlán, en Culiacán.
En Sinaloa también se han documentado amenazas, seguimientos, desapariciones y homicidios contra integrantes de otros colectivos. Mirna Nereyda Medina Quiñónez, de Rastreadoras de El Fuerte, denunció amenazas en 2016 y 2020.
Rosario Lilián fue asesinada el 30 de agosto de 2022 mientras buscaba a su hijo Fernando Abixahy Ramírez Rodríguez. María Isabel Cruz Bernal, fundadora de Sabuesos Guerreras, fue amenazada el 17 de enero de 2025 y posteriormente denunció seguimientos.
María de los Ángeles Valenzuela desapareció el 14 de octubre de 2025. Rubí Patricia Gómez-Tagle fue localizada sin vida el 27 de febrero de este año, de acuerdo con la Fiscalía General de Sinaloa.



