La segunda marcha por agua limpia en la zona metropolitana de Guadalajara terminó con disturbios y daños en comercios del centro. La movilización partió del Parque Revolución rumbo al Palacio de Gobierno.
Durante el recorrido, manifestantes detectaron a personas encapuchadas que vestían camisetas de equipos de fútbol. Al escuchar gritos de “fuera encapuchados”, los señalados lanzaron petardos, palos y bombas molotov, según el relato de la jornada.
Varias personas, incluidos niños y adultos mayores, se retiraron por temor. En la avenida Juárez y calles aledañas se reportaron vidrios rotos, grafitis y saqueos en establecimientos.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, denunció en redes sociales la presencia de grupos violentos. En un mensaje acompañado de video, afirmó que ciudadanos intentaban expulsarlos y que los agresores respondían con palos, tubos, petardos y proyectiles, entre ellos bombas molotov.
Lemus pidió que la protesta continuara en paz y dijo que el gobierno actuaría con responsabilidad para evitar enfrentamientos. Parte de los asistentes siguió la marcha hasta el Palacio de Gobierno.
Además de reclamar agua limpia, los participantes exigieron la revocación de mandato del gobernador. La protesta fue convocada como una movilización pacífica.



