Los derechos de las audiencias deben coexistir con la libertad de expresión, sostuvo la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) al respaldar los Lineamientos Generales para su protección.
En un pronunciamiento, el organismo encabezado por Rosario Piedra Ibarra rechazó que estas disposiciones constituyan censura. Señaló que su propósito es proteger el acceso a información plural, identificable y respetuosa de la dignidad humana.
La CNDH afirmó que “la libertad de expresión no es el derecho a decir mentiras”. Añadió que los bulos, la desinformación y los discursos de odio o discriminación no deben ser considerados información protegida por esa libertad.
La Comisión recordó la postura que planteó en la Acción de Inconstitucionalidad 76/2025, relacionada con disposiciones del Código Penal de Puebla.
Según la CNDH, los lineamientos no permitirían que una autoridad defina una verdad oficial. Tampoco facultarían al gobierno para intervenir en decisiones editoriales, castigar al periodismo crítico o sancionar a concesionarios por sus contenidos.
El organismo explicó que las reglas buscan hacer efectivos derechos previstos desde 2014 en la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión. También citó el artículo 6 constitucional, que reconoce el derecho de las personas a recibir información plural y oportuna.
La CNDH subrayó que el espectro radioeléctrico es un recurso público limitado. Por ello, señaló que su administración debe atender principios de eficiencia, equidad, interés público y derechos humanos.
Asimismo, consideró que la radio y la televisión cumplen una función pública relevante para la ciudadanía y la identidad cultural. Indicó que los medios públicos no deben reducirse a vocerías del poder y que los concesionarios privados tienen responsabilidad social.
Entre las herramientas que propuso fortalecer están las defensorías de las audiencias, el derecho de réplica y vías independientes para presentar inconformidades por posibles vulneraciones en transmisiones públicas o privadas.
La Comisión planteó distinguir con claridad la información noticiosa de las opiniones personales. También pidió identificar contenidos comerciales o políticos y evitar que la publicidad engañosa se presente como cobertura periodística.
Para la CNDH, pluralidad informativa, diversidad de voces y acceso a información verificable son condiciones necesarias para una discusión democrática. Alertó que la concentración mediática, las presiones políticas o económicas y la mercantilización de la información pueden afectar ese objetivo.
El organismo sostuvo que las principales amenazas a la libertad de expresión han sido la censura, la manipulación informativa y las presiones contra periodistas y medios.
“Sin verdad no existe deliberación democrática; sin información confiable, no puede formarse una ciudadanía consciente y participativa”, destacó la Comisión.
Finalmente, consideró que la consulta pública convocada por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones puede servir para perfeccionar los lineamientos y reforzar tanto la libertad de expresión como los derechos de las audiencias.



