La restricción de drones en la frontera de Estados Unidos entró en vigor el viernes 16 de octubre de 2026. La medida impide vuelos no autorizados hasta 400 pies —unos 121 metros— sobre el suelo, en una franja de una milla náutica al norte de la frontera con México.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el Departamento de Transporte (DOT) y el Departamento de Guerra de Estados Unidos coordinaron la disposición para reforzar la seguridad del espacio aéreo fronterizo.
El DHS señaló que la medida busca responder a amenazas contra la seguridad nacional vinculadas con actividades ilícitas de los cárteles. Su secretario, Markwayne Mullin, afirmó que la acción ayudará a enfrentar esas amenazas y proteger al personal estadounidense.
Mullin también sostuvo que la iniciativa forma parte de los esfuerzos de la administración del presidente Donald Trump para asegurar la frontera y que se lleva adelante en coordinación con Transporte y Guerra.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, dijo que Estados Unidos mantendrá el control operativo de sus fronteras terrestre, aérea y marítima. Añadió que limitar los vuelos no autorizados dará a los comandantes más información y opciones para responder.
Hegseth advirtió que las fuerzas estadounidenses podrían derribar drones de cárteles que consideren una amenaza a la soberanía del país. En sus declaraciones mencionó el uso de tecnología avanzada, incluidas armas de energía dirigida.



