valor de los bomberos chihuahuenses: en la ciudad de Chihuahua, el 23 de agosto de 2026 se recuerda el ingreso de Manuel Salvador Quintana Hernández al cuerpo de bomberos, motivado por la pérdida de su perro “Chucho” durante la tromba de 1990 y la visión de un camión de rescate que le brindó seguridad cuando era niño.
Con 15 años de servicio, Quintana Hernández ha pasado por diversos puestos, destacando su rápido ascenso a maquinista y operador de camiones de bomberos, habilidad que atribuye a su experiencia previa como conductor de transporte de quinta rueda.
La bombera de academia Fátima Lizbeth Guzmán Delgado, con apenas un año en la corporación, decidió seguir los pasos de su hermano bombero; describe su equipo de protección personal y su placa como una segunda piel y recuerda la rigurosa primera semana de instrucción como un desafío que superó gracias al deseo de inspirar a otros.
Ambos coinciden en que, aunque el riesgo es inherente y la incertidumbre de cada llamado es grande, la vocación de servir y la posibilidad de ser ejemplo para niños que aspiran a ser bomberos los mantiene firmes en su labor diaria en Chihuahua.



