El futuro del gobierno de Cuba podría cambiar antes de que termine el mandato de Donald Trump, afirmó el presidente estadounidense en una entrevista difundida el sábado 31 de octubre de 2026.
En la conversación con el periodista Benny Johnson, realizada en Florida, Trump describió a la isla como un “país fallido” y pronosticó que el actual gobierno “no va a durar mucho más”. También dijo que veía “cero por ciento de probabilidades” de que un integrante de la familia Castro siguiera en el poder al final de su administración.
Trump calculó que el cambio podría ocurrir en menos de dos años y medio, pero no detalló un calendario ni las medidas que, según él, podrían conducir a ese escenario.
El mandatario señaló que su gobierno atendería primero el conflicto con Irán y después se ocuparía de Cuba. “Nos ocuparemos de Cuba a la vuelta de Irán”, dijo. También mencionó a Venezuela al comparar los cambios políticos que considera posibles en la región, sin precisar un plan para la isla.
Durante la entrevista, destacó al secretario de Estado, Marco Rubio, quien, según Trump, sigue la situación cubana “muy de cerca”. El presidente también expresó su intención de que los cubanos que salieron del país puedan volver: “Vamos a hacer que la gente regrese allí muy pronto”.
Las declaraciones se producen en un periodo de tensiones entre Washington y La Habana. El texto fuente señala que el 30 de septiembre de 2026 entraron en vigor cambios a las regulaciones estadounidenses sobre Cuba, publicados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro. Entre ellos, menciona restricciones a ciertas transacciones financieras indirectas y modificaciones en autorizaciones de viaje.
La confrontación diplomática también se manifestó en la Asamblea General de la ONU, donde el embajador estadounidense Mike Waltz pidió rechazar una resolución contra el embargo a Cuba. La delegación cubana protestó y el canciller Bruno Rodríguez intercambió reclamos con Waltz.



