Las deportaciones a terceros países deberán notificarse con anticipación a las personas afectadas, resolvió el viernes un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos.
El panel, integrado por tres jueces, confirmó parcialmente una decisión previa que limita la política del gobierno de Donald Trump para enviar a migrantes indocumentados a naciones distintas de sus países de origen.
La determinación establece que los migrantes deben recibir información efectiva sobre el destino previsto. También deben contar con una oportunidad real para exponer si enfrentarían persecución en ese lugar.
El juez Seth Aframe escribió, en representación de un panel unánime, que el derecho a objetar una expulsión pierde sentido sin aviso previo y sin una posibilidad significativa de cuestionar el destino.
El Congreso estadounidense mantiene como política no expulsar a personas hacia países donde su vida corra peligro o puedan ser sometidas a tortura.
Aframe señaló que la política del Departamento de Seguridad Nacional podría negar esa protección a numerosos no ciudadanos enviados a otros países sin conocer previamente su destino.
La medida forma parte de la estrategia de Donald Trump contra la inmigración ilegal. Durante su campaña presidencial, prometió expulsar a millones de migrantes indocumentados y, tras volver a la Casa Blanca, impulsó acciones para acelerar las deportaciones.
El gobierno estadounidense ha sostenido que estos traslados son necesarios cuando algunos países de origen se niegan a recibir a las personas sujetas a expulsión. Centenares de migrantes hispanos han sido deportados a países africanos.
Se prevé que el gobierno de Trump lleve el caso ante la Corte Suprema, de mayoría conservadora.
Información de El Universal.

