El proyecto TESSERAE explora una forma de construir estructuras en el espacio mediante piezas que se unen por sí mismas. La iniciativa fue creada por Ariel Ekblaw durante su doctorado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y desarrollada después en el Aurelia Institute, organización sin fines de lucro que dirige.
Las baldosas se transportarían apiladas dentro de un cohete. Ya en el espacio, imanes electropermanentes, cámaras y sistemas de inteligencia artificial ayudarían a conectarlas hasta formar estructuras de mayor tamaño. El conjunto podría presurizarse para servir como hábitat.
Ekblaw ha señalado que el método permitiría desplegar estructuras más grandes que el vehículo que las llevó. Describió la posibilidad como la construcción de “estructuras grandiosas, dignas de la ciencia ficción”.
El concepto contrasta con el montaje de la Estación Espacial Internacional (EEI), que requirió numerosas misiones y trabajo de astronautas y brazos robóticos para unir sus componentes. También se investigan otras opciones, como módulos inflables y materiales fabricados con regolito lunar o polvo de meteoritos, con la intención de reducir la carga enviada desde la Tierra.
Una característica del diseño es que las piezas podrían agregarse o retirarse para modificar la estructura según sus necesidades. La arquitecta espacial Sandra Häuplik-Meusburger ha destacado que esa flexibilidad permitiría adaptar los espacios a distintos usos con el paso del tiempo.
Prototipos de TESSERAE fueron probados a pequeña escala en la EEI en 2020 y 2022. La siguiente versión incorporará cámaras en los bordes de las piezas para que puedan detectarse durante el ensamblaje. El objetivo es formar por primera vez una estructura esférica cercana al tamaño de una pelota de playa gigante.
Rendezvous Robotics, empresa derivada del Aurelia Institute, trabaja en piezas de entre 30 y 90 centímetros. La compañía planea una demostración exterior en la EEI para 2028. Entre los posibles primeros usos de esta tecnología están las antenas de telecomunicaciones y los paneles solares; a futuro, también se contemplan centros de datos en el espacio.



