El expresidente paraguayo Santiago Peña quedó bajo arresto domiciliario el viernes 6 de noviembre, luego de que el Senado lo destituyera mediante un juicio político. La medida forma parte de la investigación por la crisis de Ueno Bank.
La Policía Nacional notificó a Peña en su vivienda, en Asunción. Un oficial dijo a periodistas que el exmandatario había sido informado de que permanecería detenido en su domicilio. La fiscal Silvia González confirmó que fue localizado allí y puesto a disposición de las autoridades.
La orden fiscal establece que Peña deberá permanecer bajo arresto domiciliario hasta ser presentado ante la Unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción del Ministerio Público, con sede en la capital paraguaya.
La misma disposición alcanza a Carlos Carvallo Spalding, quien encabezó el Banco Central de Paraguay hasta su renuncia el martes 3 de noviembre. La resolución fue emitida por los fiscales Christian Manuel Benítez Cáceres, Elena Fiore Franco, Silvia González Vester y Ruth Karina Benítez, a cargo de investigaciones vinculadas con Ueno Bank.
Imágenes difundidas por la televisión local mostraron a cerca de 20 policías en las inmediaciones de la residencia. Un grupo de manifestantes pidió que Peña fuera trasladado a prisión. Andrea Salazar, quien se identificó ante la prensa, dijo que permanecerían en vigilia para evitar que el exmandatario escapara y exigir que durmiera “tras las rejas”.
La crisis por Ueno Bank
La crisis política se intensificó después de que el Banco Central dispuso un procedimiento de resolución para Ueno Bank. La entidad tenía 2.94 millones de clientes en un país de 6.1 millones de habitantes y había recibido recursos millonarios de organismos públicos durante el gobierno de Peña.
La intervención también generó preocupación entre ahorradores que denunciaron dificultades para acceder a su dinero. Entre ellos se encuentran 32 mil jubilados del Instituto de Previsión Social, una de las principales entidades previsionales de Paraguay.



