El juicio de Russell Brand comenzó en Londres por siete delitos sexuales que el actor y comediante británico niega. La fiscalía lo calificó de “depredador sexual” al presentar el caso ante el tribunal.
La acusación abarca hechos que presuntamente ocurrieron entre 1999 y 2009, cuando Brand era una figura de la televisión británica. Se declaró no culpable de tres cargos de violación, tres de agresión sexual y uno de atentado contra el pudor.
La fiscal Riel Karmy-Jones señaló que las conductas denunciadas habrían ocurrido en una habitación de hotel, espacios de trabajo, los baños de un bar y la casa del acusado. Según la fiscalía, Brand desatendía las protestas o negativas de las mujeres.
Brand, de 51 años, rechaza las acusaciones. En declaraciones anteriores, dijo haber tenido adicciones a las drogas y al sexo, pero negó ser violador y afirmó que nunca mantuvo relaciones sexuales sin consentimiento.
El comediante vive actualmente en Florida y tiene millones de seguidores en redes sociales. También se presenta como defensor de la fe cristiana, después de ser bautizado en el río Támesis.
Antes de entrar al tribunal, dijo estar preocupado, pero esperanzado en un resultado positivo para todas las personas involucradas. Karmy-Jones reconoció que Brand podría no ser la misma persona que era entonces, aunque sostuvo que el paso del tiempo no elimina su responsabilidad por los hechos denunciados.
La causa se lleva en el Tribunal de la Corona de Southwark, en Londres. Brand permanece en libertad bajo fianza mientras transcurre un proceso que se prevé continúe hasta diciembre. Su trayectoria también incluye una etapa en Hollywood y su matrimonio con Katy Perry, entre 2010 y 2012.



