En Chihuahua, cinco magistraturas fueron removidas como parte de un proceso para cumplir con el principio de paridad de género en el Poder Judicial del estado. La decisión se tomó para asegurar que al menos el 50% de las posiciones sean ocupadas por mujeres, en cumplimiento con reformas y estándares nacionales.
Esta medida busca promover la igualdad y la representación equitativa en cargos públicos y judiciales, fortaleciendo la justicia con perspectiva de género.
Las autoridades estatales indicaron que se realizarán las modificaciones necesarias para reubicar o reemplazar a los funcionarios afectados, garantizando el funcionamiento adecuado de los tribunales durante esta transición.

