Dos oseznos de oso negro, especie catalogada como amenazada en México, fueron rescatados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en el municipio de Madera, Chihuahua, luego de que su madre muriera en un incendio forestal.
Los cachorros, de apenas tres meses de edad, fueron hallados tras una inspección al área afectada por el fuego y trasladados a un centro autorizado para su resguardo. La Profepa informó que se evaluó su estado de salud y se recomendó mantenerlos en cuarentena sin contacto humano, con el fin de preservar su comportamiento natural y prepararlos para una eventual reintegración a su hábitat.
Sin embargo, medios locales reportaron que los oseznos fueron llevados al Zoológico de Aldama, donde actualmente están siendo exhibidos al público, lo que ha generado críticas en redes sociales. Usuarios denuncian que esta acción contradice las recomendaciones iniciales y podría afectar negativamente el proceso de conservación de la especie.
La Profepa reiteró que la protección del oso negro es prioritaria y que toda acción debe orientarse a su conservación en vida silvestre, no a su uso como atracción turística.


