Productores de frijol en Chihuahua enfrentan una situación crítica: la cosecha 2025 alcanzó entre 80 000 y 90 000 toneladas gracias a buenas lluvias, pero el programa Alimentación para el Bienestar comprará menos del 10 % de ese volumen.
Ante un mercado saturado —y con importaciones permitidas bajo acuerdos comerciales con Estados Unidos—, el exceso de oferta ha provocado que el precio del frijol baje por debajo de 14 pesos por kilogramo (1 400 pesos por tonelada).
Lo que dicen los productores
El líder del gremio local advierte que quienes sembraron aproximadamente 75 mil hectáreas de frijol —municipios como Namiquipa, Riva Palacio, Cuauhtémoc, Guerrero y Cusihuiriachi— no recuperarán su inversión en semilla y fertilizantes si se ven forzados a vender a precios tan bajos.
Los agricultores proponen dos posibles soluciones: que el gobierno federal y los estados compren o retengan al menos 30 mil toneladas del frijol cosechado, lo que reduciría la oferta y ayudaría a elevar el precio; o bien, permitir que los productores “pignoren” su cosecha —dejando el grano como garantía de préstamo— para sobrellevar la crisis financiera sin vender a pérdida.
¿Qué hay en juego?
De no mediar un apoyo gubernamental, miles de agricultores de temporal y del sector social se enfrentan al riesgo de quiebra. Muchos de ellos mantuvieron deudas por insumos, semillas y fertilizantes con la expectativa de un retorno que ahora parece inviable.
La caída del precio derivada del exceso de oferta y la competencia con frijol importado presiona fuertemente al mercado local, poniendo en entredicho la rentabilidad de este ciclo agrícola y, con ello, la estabilidad económica de muchas familias rurales en la entidad.

