Óscar Puente anunció su renuncia como ministro de Transportes de España y retiró su candidatura a las elecciones generales del 29 de noviembre. La decisión llega seis días después de la colisión de dos trenes en Urda, Toledo, que dejó 69 personas fallecidas y alrededor de un centenar de heridos.
Durante una comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso, Puente justificó su salida como una decisión de “dignidad política, coherencia y empatía con las víctimas”. Sostuvo que no podía seguir en el puesto tras dos accidentes ferroviarios graves en menos de un año.
El ministro también aludió al siniestro de enero, que causó 46 muertes. Afirmó que la gravedad de ambos hechos justificaba su renuncia, independientemente de que tuviera responsabilidad directa en ellos.
El choque más reciente ocurrió el miércoles 28 de octubre. Un tren AVE de Renfe que viajaba de Madrid hacia Sevilla impactó por detrás contra una formación detenida de la empresa Iryo. Varios vagones cayeron por un terraplén. En conjunto, ambos trenes transportaban a 544 pasajeros.
Puente dijo que había tomado la decisión de dimitir al enterarse del accidente, pero informó de ella al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, minutos antes de anunciarla en el Congreso. Esa mañana, tras el Consejo de Ministros, había declarado que no contemplaba dejar el cargo.
Al comunicar su salida, agradeció a Sánchez su “confianza sin límite” y llamó a los progresistas a respaldarlo en las elecciones del 29 de noviembre.



