Una jueza federal de Nueva York condenó a Carlos Omar Félix Gutiérrez a 92 meses de prisión. El mexicano se declaró culpable de conspirar para producir e importar fentanilo.
De acuerdo con la investigación, Félix montó laboratorios y después colaboró con la facción de Los Chapitos, del Cártel de Sinaloa. La fiscalía señaló que el grupo le ofreció recursos y protección, además de suministrarle precursores químicos. Las actividades habrían ocurrido entre 2021 y 2023.
Félix fue detenido en Bogotá, Colombia, en marzo de 2023 y extraditado a Estados Unidos un año después. Esperaba sentencia desde enero, tras admitir los cargos.
Un informante encubierto se hizo pasar por comprador durante la investigación. En esas conversaciones, Félix señaló que el kilogramo de fentanilo se vendía en 11 mil 500 dólares en San Diego y en 25 mil dólares en Nueva York.
La defensa pidió una pena de 72 meses y argumentó que la declaración de culpabilidad evitó un juicio y redujo el tiempo del proceso. La jueza impuso 92 meses, al considerar la gravedad de los delitos.
Seis condenas en el proceso
Con esta resolución, seis personas han sido sentenciadas en el proceso federal de Nueva York relacionado con el tráfico de fentanilo atribuido al Cártel de Sinaloa. También fueron condenados Juan Pablo Lozano, alias Camarón; Julio Marín González; Sergio Duarte Frías; Ana Gabriela Rubio Zea, conocida como Gaby; y Francisco Mariano, alias El Rayo.
Los seis se declararon culpables. En la misma causa están acusados Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín El Chapo Guzmán. No han sido detenidos y, según la información del caso, hay recompensas de 10 millones de dólares por cada uno.
Entre los señalados como líderes de la estructura figuran Óscar Noé Medina González, alias Pau, y Jorge Humberto Figueroa Benítez, conocido como El 27. Ambos murieron en enfrentamientos con fuerzas del orden en México. Néstor Isidro Pérez Salas, alias El Nini, fue extraditado en mayo de 2024. Según registros judiciales, negociaba con fiscales, aunque no se había concretado un acuerdo.
Otra vertiente del caso involucra a diez exfuncionarios de Sinaloa, entre ellos el exgobernador Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza. Estados Unidos solicitó a México su detención provisional con fines de extradición. La solicitud seguía sin cumplirse, aunque Gerardo Mérida y Enrique Díaz se entregaron voluntariamente.



