La detención de Liam Tadeo, un niño de cinco años, y de su padre ocurrió el domingo 16 de agosto en Austin, Texas, cuando ambos se dirigían a un partido de futbol.
Los dos permanecen en el Centro de Detención Familiar del Sur de Texas, ubicado en Dilley. La instalación alberga a familias migrantes con menores mientras se desarrollan sus procesos migratorios.
El congresista demócrata Greg Casar, representante de Austin, dio a conocer el caso y pidió su liberación inmediata. El legislador comparó el expediente con el de Liam Conejo Ramos, otro niño de cinco años detenido por ICE en Minnesota en enero y liberado días después por orden judicial.
“Debería estar en kindergarten esta semana. En cambio está en una prisión con tráileres en el desierto. Liberen a Liam. Liberen a estos niños. Cierren la prisión infantil de Dilley”, escribió Casar en X.
Una tía del menor, identificada como Resendiz, inició una recaudación de fondos. En su mensaje calificó el arresto de “cruel” y sostuvo que “no son criminales, simplemente iban camino a un partido de fútbol”.
El Departamento de Seguridad Nacional no respondió directamente sobre Liam Tadeo. Mediante una declaración atribuida al secretario Markwayne Mullin, señaló que ICE se enfoca en personas acusadas o condenadas por delitos en Estados Unidos.
La dependencia afirmó que casi 70% de los arrestos de ICE corresponden a extranjeros ilegales acusados o condenados por un delito. Sin embargo, no precisó si existe alguna acusación contra el padre o el niño.
Tampoco se ha informado el país de origen de la familia ni si mantiene una solicitud de asilo. Casar añadió que, según su propio conteo, los arrestos de ICE en Austin aumentaron entre tres y cuatro veces durante varios días de agosto; aclaró que no son cifras oficiales.



