El Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) lanzó una acusación rusa sobre drones: afirmó que al menos 80 integrantes de cárteles mexicanos habrían recibido entrenamiento en Ucrania para ensamblar y operar estos aparatos en combate.
Según un comunicado del organismo, agencias policiales estadounidenses que investigan a los grupos criminales habrían encontrado información sobre esos presuntos vínculos. El SVR sostuvo que personas cercanas al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, conocían los resultados de esas investigaciones.
La inteligencia rusa también señaló que funcionarios próximos a Zelenski habrían recibido pagos por impartir la capacitación. Afirmó que el dinero provenía de ganancias del narcotráfico en Estados Unidos.
El comunicado advirtió que operadores de drones FPV entrenados podrían integrarse a los cárteles y representar un riesgo para agentes estadounidenses que participan en operaciones antinarcóticos en la frontera.
El SVR relacionó sus señalamientos con otros cuestionamientos al gobierno ucraniano, incluidos presuntos casos de corrupción, tensiones con Washington por ataques a refinerías rusas y la negativa de Zelenski a convocar elecciones. El organismo sostuvo que esos asuntos podrían deteriorar la relación entre Kiev y la Casa Blanca.
Las acusaciones sobre capacitación, pagos y vínculos con representantes ucranianos fueron difundidas por la inteligencia rusa. El comunicado no presentó pruebas independientes que permitan comprobarlas.



