Una mochila de emergencia para lluvias debe resolver las primeras necesidades si una familia tiene que salir de casa o pasa varias horas sin servicios. En Chihuahua, prepararla antes de una tormenta evita buscar documentos, medicinas y lámparas cuando ya existe presión.
La lista no tiene que ser idéntica para todos. Debe ajustarse al número de personas, su salud, la presencia de niñas o niños y las necesidades de mascotas.
Lo básico para las primeras 72 horas
El ISSSTE recomienda calcular insumos para las primeras 72 horas posteriores a un desastre. Para empezar, reúne lo siguiente:
- Agua embotellada y alimentos no perecederos que sean ligeros, fáciles de abrir y apropiados para quienes los consumirán.
- Linterna y radio portátil, junto con pilas de repuesto. El radio permite seguir avisos oficiales aunque fallen internet o la telefonía.
- Botiquín y medicinas personales. Incluye una lista con dosis y horarios; no mezcles pastillas sin identificación.
- Impermeable, ropa abrigadora y calzado de cambio. Durante una evacuación por lluvia, permanecer mojado añade otro riesgo.
- Silbato, artículos de higiene, dinero en efectivo y copias de llaves.
Revisa fechas de caducidad y pilas cada tres meses. Además, reemplaza de inmediato cualquier artículo usado.
Documentos: papel protegido y copia digital
CENAPRED aconseja conservar fotocopias de documentos importantes o respaldos en una memoria USB. En temporada de lluvias, guarda el papel y el dispositivo en una bolsa impermeable dentro de la mochila.
Prioriza identificaciones, actas, CURP, cartillas o constancias médicas, recetas, datos de seguros y documentos de la vivienda. Un respaldo digital cifrado puede ayudar, pero no sustituye todos los originales en cada trámite. Por ello, conserva ambos formatos cuando sea posible.
Agrega una hoja impresa con contactos familiares, escuela, médico y Protección Civil. No dependas solamente de la agenda del teléfono.
Cómo adaptar la mochila a cada hogar
Para bebés, considera pañales, alimento y utensilios limpios. Si hay personas adultas mayores, con discapacidad o bajo tratamiento, añade sus apoyos indispensables y una indicación clara de uso.
Para mascotas, prepara agua, alimento, correa o transportadora, identificación y una fotografía reciente. El peso total debe permitir que la persona responsable cargue la mochila sin ponerse en riesgo.
Si el hogar tiene más integrantes, conviene repartir suministros en dos mochilas. Así no se pierde todo si una queda inaccesible.
Dónde guardarla y qué acordar en familia
Colócala cerca de una salida conocida por todos, pero fuera del alcance del agua. No la encierres en un mueble difícil de abrir. El ISSSTE también sugiere tener otra en el automóvil o el trabajo; en ese caso, evita dejar medicinas o alimentos sensibles al calor dentro del vehículo.
La mochila funciona mejor junto con un plan. Define un punto de reunión, una persona de contacto fuera de la zona y quién ayudará a menores, mayores o mascotas. Practica cómo cortar la electricidad o el gas únicamente si las autoridades lo indican y hacerlo no implica peligro.
Qué hacer si la lluvia ya comenzó
La Coordinación Estatal de Protección Civil ha reiterado que no se debe transitar por zonas inundadas, pasos a desnivel, arroyos ni corrientes caudalosas. También recomienda alejarse de bardas, árboles, anuncios y estructuras que puedan caer por el viento.
Una mochila preparada no convierte en seguro un cruce inundado. Si existe riesgo inmediato, resguárdate, atiende las alertas oficiales y llama al 911.
Lista de revisión rápida
- Comprueba agua, alimentos y medicamentos.
- Enciende la linterna y el radio.
- Actualiza contactos y copias de documentos.
- Ajusta ropa e insumos a la temporada.
- Verifica que todos sepan dónde está la mochila y cuál es el punto de reunión.



