Desde el 1 de enero de 2026, cuando concluyó oficialmente el Decreto para la Regularización de Vehículos Usados de Procedencia Extranjera, conocida popularmente como la regularización de autos “chuecos” o “autos chocolate”, en **el estado de Chihuahua quedaron pendientes más de 4 500 trámites de regularización.
¿Por qué quedan en el limbo?
El decreto —que permitió durante años dar certeza legal a vehículos que habían ingresado al país sin documentos completos— dejó de estar vigente al inicio de 2026, por lo que los autos que todavía estaban en proceso de inscripción o que no alcanzaron a iniciar el trámite ya no pudieron completarlo bajo ese esquema especial.
Qué significa “quedar en el limbo”
Los vehículos afectados no pudieron completar su inscripción en el Registro Público Vehicular (Repuve) bajo las condiciones del antiguo decreto.
Esto puede generar incertidumbre legal y complicaciones para su uso diario o transferencias de propiedad si no se cuenta con otro mecanismo de legalización.
Aunque en muchos casos se había avanzado con el trámite (como placa o Repuve), la culminación del decreto dejó a esos autos sin poder completar la documentación bajo ese beneficio especial.
Contexto del programa
El programa de regularización vehicular fue implementado originalmente para dar certeza jurídica a automóviles usados que no tenían documentos completos y que habían ingresado antes de ciertas fechas límite. Su objetivo principal fue facilitar la legalización administrativa sin intermediarios aduanales y sin requisitos complejos.
¿Qué sigue?
Tras la conclusión del decreto, las autoridades han indicado que la regularización de vehículos usados continuará a través de otros mecanismos formales, como la gestión mediante agencias aduanales y cumplimiento de la normativa vigente, aunque este proceso puede implicar mayores requisitos y costos para los propietarios interesados en legalizar sus automóviles.



