Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, rechazó haber abandonado o traicionado al exfiscal César Jáuregui en el proceso relacionado con el narcolaboratorio de El Pinal, en el municipio de Morelos.
En entrevista con Manuel López San Martín, sostuvo que Jáuregui quebrantó la confianza que ella había depositado en él. También responsabilizó a la Fiscalía General de la República y a Morena por, dijo, traicionar al Gobierno estatal, a la Fiscalía de Chihuahua y a sus habitantes.
“No traicioné a César Jáuregui. Él traicionó mi confianza”, afirmó Campos. Después expresó: “La Fiscalía General de la República, la 4T Morena, fue quien traicionó al gobierno del Estado de Chihuahua, a la Fiscalía General del Estado de Chihuahua y a los chihuahuenses”.
La gobernadora consideró desproporcionada la imputación federal de traición a la patria contra el exfiscal. Argumentó que la respuesta judicial debe guardar proporción con los hechos que se le atribuyen. Añadió que, por los delitos del fuero común incluidos en el proceso estatal, Jáuregui habría podido enfrentar el procedimiento en libertad.
Consultada sobre si lo considera preso político, respondió: “Puede ser un preso político, sí. Puede ser un preso político”. A la vez, dijo que corresponde a las autoridades judiciales resolver el caso y que el exfiscal debe ser juzgado con justicia y conforme a las instituciones.



