El presidente francés, Emmanuel Macron, criticó desde Doha las declaraciones de dirigentes extranjeros sobre los disturbios ocurridos en Francia. Sin nombrar inicialmente a Donald Trump, las calificó de “inaceptables” y “estúpidas”, y reprochó que se use la situación francesa para hacer campaña.
Macron también advirtió sobre imágenes generadas con inteligencia artificial que, según dijo, muestran hechos que nunca ocurrieron en Francia. Al ser consultado sobre Trump, presidente de Estados Unidos, respondió que se refería a él, entre otros dirigentes.
Trump atribuyó los disturbios a “migrantes, yihadistas y comunistas”. Por separado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, describió a Francia como un refugio del “islamismo extremista”. Ambos enfrentan elecciones legislativas en las próximas semanas, según el reporte.
Las autoridades francesas responsabilizan de los actos violentos a grupos de ultraizquierda y a delincuentes oportunistas, muchos de ellos jóvenes de suburbios, señalados por saqueos a cientos de comercios. El gobierno preparaba un despliegue policial “masivo” ante nuevas protestas.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, informó que de unas 2 mil 500 personas detenidas por los disturbios, 174 estaban en prisión, ya fuera en espera de juicio o tras recibir condena.



