El Instituto Nacional Electoral aprobó modificar el criterio de revisión sobre las boletas planchadas del INE durante los cómputos electorales de 2027. La mayoría del Consejo General resolvió que la falta de dobleces no bastará, por sí sola, para invalidar o excluir una papeleta.
La decisión generó una discusión de más de tres horas. Consejerías y representantes partidistas discreparon sobre las facultades de los consejos distritales y los riesgos para la certeza de los resultados.
El alcance del nuevo criterio
El proyecto inicial planteaba separar las boletas sin señales de doblez. Después, los consejos distritales podrían analizarlas y definir su invalidez con base en criterios del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
La propuesta surgió tras casos documentados en la elección judicial de 2025 y en el proceso federal de 2024. La preocupación era detectar votos que, presuntamente, no hubieran sido depositados por la ciudadanía en las urnas de casilla.
La consejera Frida Gómez propuso un cambio. Consideró que establecer la invalidez de estas boletas excedería las atribuciones del INE y supondría prejuzgar sobre cada voto.
Con el criterio aprobado, una boleta sin doblez puede separarse durante el cómputo si existen dudas sobre su registro. Sin embargo, los consejos distritales no determinarán por sí mismos su validez. El asunto podría llegar al TEPJF para una resolución definitiva.
Guadalupe Taddei y otras cuatro consejerías respaldaron que la ausencia de marcas de doblez no determine automáticamente que una papeleta sea inválida o deje de contabilizarse.
Posturas enfrentadas en el Consejo General
La consejera Rita Bell López pidió fortalecer las reglas para invalidar esos documentos. Carla Humphrey sostuvo que es imposible que una boleta entre intacta a una urna, por las dimensiones de la papeleta y de la ranura.
Martín Faz afirmó que, en condiciones ordinarias de una casilla, una boleta depositada debe conservar alguna marca. Explicó que doblarla es necesario para introducirla en la urna.
Uuc-kib Espadas calificó las boletas planchadas como un indicio inequívoco de fraude. Arturo Castillo señaló que estos casos afectan la certeza sobre quién emitió el voto.
En contraste, Jorge Montaño sostuvo que la falta de una marca de doblez no puede significar, por sí misma, que un voto carezca de validez. Arturo Chávez coincidió en rechazar los fraudes, pero dijo que el INE no debe invadir atribuciones del Tribunal Electoral.
Partidos anticipan impugnaciones
PAN, PRI, Movimiento Ciudadano y Somos anunciaron que impugnarán el acuerdo. Los partidos advirtieron que el ajuste puede debilitar la vigilancia sobre posibles irregularidades durante los cómputos.
El representante de Somos y exconsejero electoral, Marco Baños, afirmó que una boleta de 20 por 28 centímetros no cabe sin doblarse en una ranura de 12 centímetros. Por ello, señaló que una papeleta intacta dentro de una urna sería un signo de fraude.
Taddei respondió que el INE no está dejando de lado sus responsabilidades. También pidió que el debate se mantenga en términos técnicos y sin acusaciones contra la autoridad electoral.
La discusión federal será relevante para Chihuahua y el resto del país, pues los consejos distritales participan en la revisión y cómputo de los votos emitidos en cada elección.



