Una clínica veterinaria ofrece un paquete grupal llamado orejas de Mickey”, a 300 yuanes (40 dólares estadounidenses) por el procedimiento, la práctica es una tendencia cada vez más común entre los dueños de mascotas.
Una vez más, China se encuentra en el centro de la polémica por un nuevo acto de maltrato animal. En este caso, la tendencia a modificar las orejas de perros y gatos, por medio de procedimientos quirúrgicos.
La cirugía estética para lograr las orejas del famoso ratón de Disney es una tendencia cada vez más común entre los dueños de mascotas en el país asiático. Esto, a pesar de las preocupaciones de los expertos por lo doloroso y arriesgado del procedimiento.
Especialistas afirman que esta práctica debe cesar, puesto que tiene efectos perjudiciales como la automutilación, además de implicar dolor físico y angustia psicológica.
Según el diario chino South China Morning Post, una clínica veterinaria en el distrito de Beibei, Chongqing, en el suroeste de China, promociona una compra grupal de “orejas de Mickey”, a 300 yuanes (40 dólares estadounidenses) por el procedimiento.
Liu Yundong, decano en el Centro Médico Internacional de Mascotas Loving Care en Beijing, entrevistado por el Post, explicó que actualmente en China no existen restricciones legales este tipo de cirugías; sin embargo, enfatizó que representa un “problema moral”.
Así mismo, detalló que “rara vez se realiza en hospitales veterinarios de ciudades de primer nivel, pero es común en perreras y criaderos: “Como veterinarios, nos adherimos al principio del bienestar animal y no respaldamos estas cirugías. Los colegas con los que me he encontrado se oponen tácitamente a tales cirugías’, enfatizó.
El experto aseguró que el procedimiento de modificación de las orejas consta de dos fases: en un primer momento, el proceso de extirpación quirúrgica, que requiere anestesia y lleva aproximadamente media hora.
La segunda fase de estilización, la cual implica dar forma a las orejas para que permanezcan erguidas, lo que puede tomar entre 20 y 60 días.
En la segunda etapa se realizan ajustes frecuentes para asegurar que las orejas de las mascotas permanezcan en posición erguida de forma permanente.
Este procedimiento implica para las mascotas dolor físico, angustia psicológica, además de los riesgos con la anestesia, que podría llevar a traumas psicológicos y efectos secundarios físico, aseguró el especialista.
“Dañar la estructura natural de las orejas puede provocar problemas psicógenos en algunas mascotas. Por ejemplo, algunas mascotas sensibles pueden rascarse repetidamente debido al dolor excesivo”, explicó.
“¿Cortar colas, cortar orejas? ¿Están enfermos estos dueños de mascotas? ¿De dónde surge siquiera esta demanda en el mercado?”, son parte de las reacciones negativas que se ha podido leer en las redes sociales, ante tan terrible anuncio.


