La infraestructura aeroportuaria en México atraviesa una encrucijada crítica que podría frenar el desarrollo económico del país, según el IMEF. El organismo advirtió que la aviación comercial en la capital se encamina hacia la saturación si no hay decisiones inmediatas.
Un diagnóstico que va más allá de los aeropuertos
En su evaluación, el IMEF señaló que la inversión pública debe orientarse a proyectos con efecto multiplicador real. No basta con obras visibles o de gran escala. Lo esencial es que eleven la productividad, faciliten el traslado de mercancías y personas, y generen nuevas oportunidades de inversión.
La capital, al límite de su capacidad aérea
Según el IMEF, ni el AICM ni el AIFA, operando juntos, cubrirán el crecimiento proyectado en pasajeros y conectividad. De mantenerse la tendencia, la capital enfrentaría restricciones operativas. Esto afectaría al turismo y al comercio exterior.
Texcoco vuelve a la conversación pública
Ante la insuficiencia de los aeropuertos actuales, el IMEF propuso reincorporar al debate nacional la construcción de una nueva terminal para la capital. No hay hoy un espacio cercano óptimo. Por eso, plantea reexaminar Texcoco para evaluar su viabilidad legal y territorial a largo plazo.
Un proyecto así requiere entre cinco y siete años. Pero el IMEF advierte que retrasar la solución podría frenar el crecimiento económico nacional.
Energía y carreteras, pilares olvidados
Más allá del transporte aéreo, el instituto destacó la electricidad y una red carretera funcional como factores clave. Una red eléctrica amplia y estable, junto con vías terrestres seguras, puede generar más beneficios económicos que proyectos ferroviarios con demanda limitada o problemas recurrentes de construcción.
El mensaje del IMEF es claro: la infraestructura debe medirse por su capacidad para impulsar el crecimiento, no por su tamaño o su impacto visual.



