La gobernadora electa de Texas, Gina Hinojosa, dijo que buscará representar a toda la población del estado y no solo a quienes votaron por el Partido Demócrata. Lo expresó el jueves 5 de noviembre, durante su primera conferencia de prensa desde la elección.
“No voy a ser gobernadora solo para los demócratas, sino para toda la gente de Texas”, afirmó. También describió el resultado como un momento para unir al estado y sostuvo que la ciudadanía está cansada de las divisiones.
Hinojosa derrotó el 3 de noviembre al gobernador republicano Greg Abbott con 52.8% de los votos, equivalentes a 5 millones 230 mil 929 sufragios, según las cifras citadas en la nota electoral. Será la primera mujer latina en ocupar la gubernatura de Texas y la primera demócrata en el puesto desde la década de 1990.
En su comparecencia, anunció el inicio de la transición y la primera etapa de integración de su equipo. La calificó como bipartidista y dijo esperar que el cambio de administración avance sin contratiempos. Abbott, quien gobernó por más de una década, se comprometió a cooperar con el proceso.
Los integrantes del equipo que participaron brevemente en la conferencia señalaron que trabajarán en favor de los trabajadores y de la calidad educativa. Durante la campaña, Hinojosa también criticó los centros de datos vinculados con inteligencia artificial y denunció la corrupción.
Trayectoria en Texas
Hinojosa, de 52 años, nació en el Valle del Río Grande. Es abogada especializada en derechos civiles y laborales. En su biografía oficial se describe como una política “implacable” y señala que su carrera legal incluyó representar a personas que reclamaban trato y salarios justos.
Su trayectoria pública comenzó en Austin, cuando se postuló para la junta escolar del distrito independiente de la ciudad. La decisión ocurrió después de que la escuela primaria de su hijo enfrentara el riesgo de cierre por recortes presupuestarios estatales.
En 2005 integró un equipo legal que demandó a Tom DeLay, entonces líder de la mayoría en la Cámara de Representantes, por cargos de lavado de dinero. Más adelante, desde la Legislatura de Texas, convirtió la lucha contra la corrupción en uno de sus objetivos.
En 2016 ganó un escaño en la Cámara de Representantes estatal. Allí coincidió con James Talarico, ahora senador electo, quien la describió como una amiga cercana y recordó que ambos enfrentaban a quienes consideraban poderosos. Tras sus respectivas victorias, fueron fotografiados comiendo hamburguesas.



