El gobierno federal ha desplegado 270 elementos militares hacia los estados de Baja California, Chihuahua y Guanajuato como parte de una estrategia para reforzar las acciones contra la inseguridad.
De ese total, 90 soldados pertenecen a una compañía de Fuerzas Especiales, la cual ya fue enviada al aeropuerto de Tijuana.
La medida responde al interés de incrementar la presencia federal en zonas con altos índices delictivos, buscando apoyar a las autoridades estatales y municipales en operaciones de seguridad.

