Dolores Huerta, referente de la organización de trabajadores agrícolas en Estados Unidos, murió el miércoles 28 de octubre a los 96 años. Su trayectoria también quedó ligada a la defensa de comunidades migrantes.
La familia anunció el fallecimiento en las redes sociales de la activista y pidió privacidad durante el duelo. Indicó que más adelante dará a conocer cómo honrará su legado.
“Con profunda tristeza anunciamos que nuestra amada madre, Dolores Huerta, ha fallecido hoy a la edad de 96 años”, señaló el comunicado familiar. La familia describió el momento como difícil y pidió espacio para atravesar la pérdida.
El portavoz familiar Erik Olvera dijo al diario The New York Times que Huerta murió de cáncer. No ofreció detalles sobre la enfermedad.
Organización campesina y defensa laboral
Nacida el 10 de abril de 1930 en Dawson, Nuevo México, Huerta se trasladó a California cuando tenía tres años. Allí creció en contacto con el movimiento campesino.
Su padre, Juan Fernández, influyó en su compromiso: fue minero de carbón, activista sindical y posteriormente participó en la política. Huerta obtuvo un título de asociada en la Universidad de Stockton.
Antes de alcanzar relevancia nacional, trabajó en una asociación de autoayuda mexicoamericana. Desde esa organización presionó a legisladores de California para que aprobaran medidas sobre pensiones de vejez para personas no ciudadanas.
En 1962, Huerta y César Chávez fundaron el sindicato Trabajadores Agrícolas Unidos (UFW). La organización impulsó el boicot a la uva, que contribuyó a mejorar condiciones laborales de trabajadores agrícolas migrantes y precedió la aprobación de una ley que reconoció su derecho a la negociación colectiva.
Durante una huelga en Phoenix, Arizona, en 1972, Huerta popularizó la consigna “Sí se puede”, asociada desde entonces con el movimiento por los derechos de los trabajadores del campo.
En años recientes, Huerta acusó a Chávez de abuso sexual; ambos tuvieron dos hijos. Una investigación de The New York Times también reportó agresiones de Chávez contra varias mujeres vinculadas al movimiento.
En 2012, el entonces presidente Barack Obama le concedió la Medalla Presidencial de la Libertad por su labor en favor de los trabajadores agrícolas migrantes. Obama también reconoció que había adaptado la consigna de Huerta al inglés para su campaña presidencial.



