El diputado local de Chihuahua, Jorge Soto, advirtió sobre las consecuencias económicas de los aranceles del 25% impuestos por el gobierno de Donald Trump a las importaciones de acero y aluminio. El legislador señaló que esta medida afectará tanto a México como al resto del mundo, generando incertidumbre en la industria global.
Aranceles sin excepciones
El pasado 12 de marzo, el vocero de la Casa Blanca, Kush Desai, confirmó la entrada en vigor de los aranceles sin excepciones para ningún país. Esta decisión se suma a otras políticas comerciales proteccionistas impulsadas por Trump, lo que ha generado preocupación en distintos sectores.
Impacto en México y Chihuahua
Jorge Soto enfatizó que la relación comercial entre México y Estados Unidos, construida durante décadas, se verá afectada de manera significativa. Advirtió que estos impuestos traerán consecuencias negativas para la economía nacional y estatal, afectando a industrias clave que dependen del intercambio de materias primas entre ambos países.
Además, recordó que el 6 de marzo Trump ya había dado marcha atrás en una decisión similar, luego de que las principales empresas automotrices manifestaran las afectaciones que estaban sufriendo. Soto consideró que existe la posibilidad de que ocurra lo mismo con estos nuevos aranceles.
Nuevas tarifas y negociaciones
Según Desai, los aranceles al acero y aluminio mexicano son independientes de otros impuestos en pausa, lo que significa que se sumarán a un 25% adicional en mercancías importadas desde México y Canadá, elevando el total al 50%.
A pesar de esto, un acuerdo entre la presidenta nacional, Claudia Sheinbaum, y Donald Trump ha pausado temporalmente los cobros a las importaciones generales mexicanas hasta el 2 de abril, manteniéndose vigentes únicamente los aranceles al acero y aluminio.
Respuesta del gobierno mexicano
El 13 de febrero, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, anunció que iniciarán consultas con empresas del sector siderúrgico, automotriz y de aluminio para evaluar el impacto de los aranceles y diseñar una respuesta.
Ebrard calificó la medida de Trump como “una mala idea”, argumentando que la economía de México y EE.UU. está altamente integrada. La fecha límite para definir una postura será el 2 de abril, cuando el gobierno mexicano decidirá si impone aranceles recíprocos a las importaciones de acero y aluminio provenientes de Estados Unidos.



