La Auditoría Superior de la Federación (ASF) denunció ante la Fiscalía General de la República (FGR) una presunta triangulación de más de 7 mil 200 millones de pesos durante el gobierno de Nuevo León, encabezado por Samuel García. La denuncia por el caso de Nuevo León fue presentada el 16 de octubre.
Según la revisión de la Cuenta Pública 2025, recursos estatales habrían pasado por constructoras, comercializadoras y empresas de servicios antes de llegar parcialmente a un despacho jurídico relacionado con García y su padre, Samuel Orlando García.
Una de las rutas identificadas comprende 5 mil 851 millones de pesos transferidos por el gobierno estatal a una constructora. Después, esa empresa habría enviado recursos a otra compañía. La ASF también registró movimientos por otras empresas que sumaron 928.13 millones de pesos hacia el despacho señalado.
El auditor Aureliano Hernández informó que las revisiones en Nuevo León y Sinaloa detectaron patrones de presunta simulación de operaciones y movimientos de recursos públicos hacia empresas y personas con vínculos familiares con funcionarios. La ASF indicó que tiene identificada la ruta de las transferencias.
El informe describe posibles movimientos similares en Sinaloa, durante el gobierno de Rubén Rocha Moya. La auditoría reportó contratos de obra pública otorgados a una constructora creada por dos hijos del mandatario.
La empresa habría recibido depósitos por encima del valor de los trabajos y transferido recursos entre cuentas propias y hacia los familiares del exmandatario.



