El asesinato de Reynaldo Pérez en Chenalhó ocurrió el miércoles 28 de octubre. El defensor indígena tzotzil acompañaba a familias desplazadas y, desde 2024, a mujeres y menores en situación vulnerable.
Los primeros reportes ubicaron el ataque en un taller mecánico de la comunidad de Yabteclum, donde, según la información inicial, hombres armados le dispararon siete veces.
Otras versiones indicaron que pudo ser emboscado mientras se dirigía a su casa y que los responsables huyeron en motocicleta. Residentes de Chenalhó dieron cuenta de esa versión.
Al momento de los reportes, la Fiscalía de Justicia Indígena no había informado oficialmente sobre las circunstancias del homicidio, las diligencias realizadas ni la identidad de los agresores.
Pérez dedicó más de diez años a la defensa de derechos humanos. Acompañó a familias desplazadas de Santa Martha y Chenalhó que permanecen refugiadas en Polhó, y denunció presuntos hostigamientos contra ellas.
También medió en el conflicto agrario entre Aldama y Chalchihuitán y participó en movilizaciones en Chenalhó, San Cristóbal de Las Casas y Tuxtla Gutiérrez. A partir de 2024, extendió su labor de acompañamiento a mujeres y menores en Pantelhó.
Un colaborador que trabajó con él durante más de una década confirmó su muerte y expresó temor de circular por la carretera, ante la falta de información sobre la seguridad en la zona.
Registros de monitoreo independiente contabilizan entre 14 y 20 personas defensoras de derechos humanos asesinadas en Chiapas entre 2016 y 2026. Por separado, el Observatorio de Personas Defensoras de Derechos Humanos de Chiapas y organizaciones como Espacio OSC documentaron 156 ataques directos entre enero de 2024 y mediados de 2025; al menos cuatro fueron homicidios.
Entre los casos mencionados en la entidad están los asesinatos del sacerdote tsotsil Marcelo Pérez Pérez, el catequista Simón Pedro Pérez López, el activista Sinar Corzo Esquinca y el dirigente indígena Noe Jimenez Pablo.
En abril de 2026, la relatora de la ONU Mary Lawlor señaló que los ataques contra personas defensoras continúan en México pese a los esfuerzos oficiales y destacó la situación de Chiapas.



